Pues yo he tenido uno de esos! Y cuando nos levantamos así sólo queremos ponernos vaqueros ajustados o de cuero y camisetas cañeras, pero tenemos que tener en cuenta que, ni estamos en ruta con el aire fresco dándonos en la cara, ni estamos a 16 agradables grados para poder llevar el cuero rozando la piel.
Por el contrario, tenemos que volver a la realidad de los 37 grados a la sombra y nuestras cansadas piernas como único transporte en la gran ciudad. Una ciudad como Madrid tan absolutamente maravillosa y apasionante como en ocasiones dura y solitaria.
Y para volver a ella después de unos días en mi tierra, sólo me apetece hacer una mezcla de estilos...
Me pongo mis short vaqueros favoritos, con un cinturón de tachuelas, bolso de flecos estilo navajo, cuñas a rayas, borsalino marrón y mi camiseta rock con la espalda al aire para sentir esa sensación del viento en el cuerpo porque la moto sólo está en mi deseada historia ficticia.
Deciros que todo es reciclado de otras temporadas, veis cómo se puede... Y ahora vuelvo a las calles de Madrid, su bonita versión...
Y yo me quedo con la mejor de ellas. El Madrid que me gusta y el de los meses de verano aún todavía más. El de las terrazas, las flores, las sonrisas, el calor del asfalto embriagador, ese olor y sabor a libertad. Éste es mi Madrid, el que quiero, con esas pequeñas cosas que si te paras un segundo, cierras los ojos y respiras profundamente... Lo sientes de verdad...
Camiseta rock: bershka 2012
Cinturón: vintage
Bolso: zara old
Cuñas: mercadillo vintage
Borsalino: stradivarius 2012







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